Recital de ex Ortiga hoy en Sala
SCD
Toño Vásquez trae el ritmo y la
armonía de la palabra
En un recital con Data Show sellado bajo el concepto
de espectáculo europeo, Toño Vásquez presentará hoy, en la
sala SCD, parte de su repertorio, lo que incluye un trabajo
grabado en Europa (sin edición en Chile), que contiene
extractos de la “Misa Criolla” más algunas de sus
composiciones. La cita es a las 21 horas, en Santa Filomena
110. (Valor de la entrada $2.000).
Martes 21 de
enero de 2003
Antonio Vásquez tiene la escuela musical de las
obras de largo aliento cultivadas en los albores de los años
70, bajo las formas de cantatas y misas, como la “Misa
Criolla”, una de las obrazas del repertorio latinoamericano
(compuesta por el argentino Ariel Ramírez), que Vásquez
interpretó cuando perteneció a Ortiga (el conjunto
chileno radicado en Europa que además grabó la “Misa
Andina”).
La “Misa
Criolla” es una de las piezas más antiguas de gran envergadura
de colores y contrapuntos de herencia clásico-romántica que
fusionan elementos de tradiciones americanas. Data de 1963.
Está basada en ritmos latinoamericanos como la baguala,
yaraví, chacareras, carnavalitos. Fue grabada por diversos
grupos, desde Los Charchaleros hasta la Filarmónica Colonia.
Con
Ortiga, Toño Vásquez presentó esta pieza –entre otras- en
solemnes y místicos conciertos en iglesias de Europa, como la
Catedral de Colonia, y recintos sacros de Amsterdam, y no
porque sea un devoto religioso sino porque las iglesias en el
viejo continente son un escenario para la música bastante más
habitual que en Chile.
Luego de
una larga temporada en Europa regresa a los escenarios de
Chile para presentar parte de sus composiciones con textos de
Vicente Huidobro, Gabriela Mistral y Pablo Neruda. Esos tres
mundos poéticos unidos bajo la propuesta musical de Vásquez
son el llamado para la cita de hoy en SCD.
-¿Cómo
trabajaste cada autor?
- La obra de
Huidobro apunta hacia una no-estructura, si trato de hacer
música dentro de estándares, me complico, por ejemplo, no
haría una cumbia con textos de Huidobro, su obra representa lo
creativo, lo sin formas sin ataduras. En Neruda hay algo más
equilibrado, hay mucha música en el tiempo del Canto Nuevo que
usó textos de Neruda. El me identifica por la contingencia,
por lo social. Y la Mistral es toda la raíz de la tierra, es
algo muy telúrico.
-¿Cómo
percibes la relación música poesía?
- La poesía es un
lenguaje muy profundo, es un arte que está descontaminada. Los
poetas todavía escriben por escribir, no escriben para vender.
Eso me gusta. Soy un músico que hace música por necesidad
interna y no para vender. Encuentro mucho descanso en la
poesía. En la poesía hay ritmo, movilidad, estructura; hay un
todo.
-
Algunos músicos en Chile crearon grandes piezas con textos de
Huidobro, por ejemplo “Temblor de Cielo”, de Fernando García,
y Quilapayún con “Canto de Pájaros”.
- Así es. Yo conocí
los trabajos de Huidobro a través del Quilapayún, con el
“Canto de Pájaros”. Cuando llegué a Chile trabajé una obra
inspirada en “Monumento al Mar”, de Huidobro que aún no he
presentado, se llama “Sinfonía al mar”. A mí Huidobro me
sugiere lo creativo. La poesía me genera imágenes musicales y
trato de llegar a un buen tratamiento del texto y del ritmo.
No me gusta hacer una canción con acompañamiento.
Ritmos
y pulso social
Toño Vásquez es
profesor de música graduado en Chile y compositor que estudió
en el Conservatorio de Colonia, Alemania (1984). En su trabajo
creativo integra los ritmos y valores de la música
latinoamericana con las diferentes corrientes musicales
occidentales- clásica, contemporánea, jazz, rock y folclórica,
entre otras. Como representante de la Nueva Canción Chilena
(Canto Nuevo) junto a Ortiga, estuvo en " Alter Oper de
Frankfurt, Iglesia San Mateo de Berlín " Matinée Lieder Singer
" de la radio WDR en Colonia, Jornada por la Paz y el Desarme
en Bonn, Universidad de Marburg, etc. Participó además, como
intérprete y compositor en la grabación del LP "En este Lugar"
realizado con Ortiga, para el sello Plane, en Colonia.
Alemania.
Sus
trabajos han sido presentados en Bruselas (Bélgica), en
Groningen, en la Iglesia De Nieuwe Kerk en Ámsterdam y en el
teatro Doelen en Rótterdam (Holanda), entre otros escenarios
mundiales.
En 1999
regresó al Chile y aún considera la posibilidad de volver al
Viejo Continente, porque no le ha sido muy fácil desarrollar
un proyecto musical de desde que llegó de Alemania.
“Para ser
honesto estoy pensando en la posibilidad de irme. No hay
muchos espacios acá aunque pareciera que sí hay espacios, y es
cierto que está tocando mucha gente, pero cuando quieres hacer
proyectos te enfrentas a miles de problemas y nunca encuentras
un financiamiento”, dice Vásquez.
-¿Eso
es una diferencia radical con Europa?
- Claro. Allá
teníamos una institución que nos apoya, uno presenta los
proyectos y las cosas no funcionan por “pititos” sino por
calidad, entonces siempre hay posibilidades, hay mejores
políticas culturales, tienen más apoyo.
-¿En el
tema musical cuáles son las carencias que percibes en
Chile?
- Siento que está mejor que antes, de hecho hay mucha
más gente que tiene acceso a tocar, el problema es el tipo de
sociedad que estamos viviendo: es todo tan superficial, tanto
comercio, tanta búsqueda del éxito fácil, que creo que los
jóvenes de repente se pierden en eso de ser estrellas y ganar
plata, y se pierden las motivaciones profundas que debes tener
para desarrollar la creación. Es cuestión de poner la radio y
que veas cuántas tocan música chilena. Acá todavía hay mucha
música muy yankee, incluso el mismo rock, el rap que se hace
para mí es muy de afuera.
- ¿Te
parece complejo hacer música chilena?
- No. Santiago hoy
día es lo que escuchas en la radio, aunque sean copias de
formas, de estructuras, es lo que es Santiago hoy.
- ¿Es
muy distinto este tiempo a esa época en que se hicieron
cantatas, las misas el uso de instrumentos
latinoamericanos?
- Claro, es que
hubo un momento social muy fuerte, creo que ese es el vacío
que hay acá, y por eso los jóvenes dicen no pasa ná’. En
nuestra época nos tocaron problemas graves, tuvimos que
madurar en momentos difíciles y quizá por eso nuestra atención
no estaba puesta en la fama sino que en otras cosas y nos
bastaba con una guitarra, hoy cualquier joven, de mediana
clase social, puede tener acceso a un computador y puede hacer
música tranquilamente en su casa. Hay mucho acceso a la
tecnología y a producir sonidos llenos de nada. Para mí la
música tiene que tener un compromiso con algo, no
necesariamente político. No creo en eso del arte por el arte.
- ¿Qué
rescatas de este tiempo?
- Hoy tienes más
acceso a la información. Insisto en que hay demasiados estilos
y uno se pierde. Antes era más fácil, porque hacíamos rock o
rock progresivo. Estilísticamente lo que suena hoy es lo mismo
de los 70 o de los 80 pero con más tecnología.
- ¿Qué
fue lo más complejo que te sucedió, como músico cuando
estuviste fuera del país?
-Lograr que el
trabajo que haces sea aceptado, y trabajar en forma
profesional, afuera ese concepto es más exigente que acá. En
ese sentido, hay que se bien meticuloso para trabajar.
- ¿Qué
aspectos de la música latinoamericana percibías que les
interesa al público europeo?
- La flexibilidad
que tenemos con el ritmo, que acá tiene que ver con la danza.
Un belga, por ejemplo, casi no tienen folclor, acá ves la
danza en el norte. Además, la forma de cantar latinoamericana,
con fuerza, no necesitas tanta impostación.
-¿Cuál
es tu visión del mundo hoy?
- El mundo está
bastante complicado, no me refiero solo lo que pasa en Chile.
No quedan estandartes, y no sabemos qué va a pasar. Hay un
escepticismo tremendo.
Vea
además:
“Antonio Vásquez
vuelve a presentarse en Chile”
http://www.musica.cl/notas3/vasquez.htm
www.antoniovasquez.scd.cl